TRAVESÍA HACIA EL CALORCITO

Superado el trauma del pescao (fiuuuu!menos mal!), y sin mucho viento, pero con muchas ganas, emprendimos nuestro segundo reto con los corazones expectantes; rumbo al calorcito, al archipiélago canario.
Compañeros y amigos de la Mar nos habían asegurado que si éramos capaces de llegar hasta las Canarias, seguro podríamos cumplir sin problemas nuestro sueño de navegar por el mundo. Era , por lo tanto , toda una prueba de valía para nosotros, un examen en el que un suspenso significaría, probablemente, el fin de una aventura que apenas había comenzado, o al menos , el replanteamiento de la misma.
Los planes iniciales eran repostar en Ayamonte y salir lo antes posible ( ya que se avecinaba otro fuerte temporal) , con pleamar ( marea alta) y con la mayor luz posible. Pero , desgraciadamente, la prolongada lucha por su vida del pobre pescaíto indefenso nos retrasó todos los planes y cuando nos quisimos dar cuenta ya estaba atardeciendo. Como teníamos 1/2 depósito de gasoil lleno, más dos garrafas de 20l. llenas, decidimos no repostar y poner rumbo directo. Además, en Ayamonte no había gasolinera, con lo que nos tendríamos que dirigir a la costa portuguesa para repostar y la verdad, nuestro nivel de portugués no es que sea muy bueno…de hecho, no sobrepasa el : Caipirinha y Obrigado. Si a esto le sumamos, que en nuestra previsión de travesía no pensábamos encender el motor sino en caso de necesidad, es lógico pensar que no creyéramos necesario el llenar el depósito.
Marcamos el destino en el plotter y casi al instante nos devolvió un dato alentador ( al menos para mí), pero que se convirtió en mi peor enemigo. ¡Si continuábamos a esa velocidad, en 3 días nos plantaríamos en Lanzarote!¡¡¡genial!!!Parecía que todo se ponía a nuestro favor y la travesía sería un coser y cantar. ¡ Claro! Lo que mi cabecita no pensó en ese momento cegada por el hecho de pensar que en pocos días estaría en bikini en la playa, era que en el momento en el que el plotter hizo sus cálculos, el Moskito iba a motor, con lo que llevaba una velocidad bastante superior a lo normal, teniendo en cuenta que nos encontrábamos en medio de una calma que , supuestamente cambiaría una vez dejáramos el resguardo del cabo de San Vicente ( el saliente de tierra más al sur oeste de Portugal , la barbilla).
Esa calma duró dos días enteros( DOS DIAS ENTEROS), en los que finalmente, y para conservar el gasoil, al amanecer del segundo día decidimos arriar todo el velamen y apagar el motor. El cielo estaba despejado, el Sol brillaba con intensidad y el Mar era como una balsa de aceite. Así, en mitad del Atlántico , sin tierra a la vista y sin comunicación posible (ya que el teléfono satelital se empeñó en no funcionar) estábamos nosotros, al pairo, a la deriva, como dos náufragos en busca de una isla desierta…o al menos así se me antojaba a mí la imagen.
Para matar el tiempo ,y quizás también para olvidarse del cabreo por lo del teléfono y por las calmas, Jose decidió subirse al palo para ver si podía detectar de dónde venía el problema para que la driza de la mayor no subiera bien. Aunque el Mar estaba en calma, había mar de fondo, es decir,( para los que no lo hayan sufrido, como yo hasta entonces), ondulaciones muy grandes que hacen que el barco se mueva de un lado a otro como si de un péndulo se tratase. Sí, unas ondulaciones que consiguen marear al más marinero y que consiguen poner la cara blanca al más lobo de mar o incluso a Chanquete, sobre todo si Chanquete decide subirse a lo alto del palo a unos 14 m. de altura , sujetado por un arnés y balanceándose de un lado a otro como juguete de feria….Pues sí, blanco blanquecino volvió el capitán a cubierta y más cabreado aún porque el problema venía de una polea que se había roto y atascado en el palo y que para colmo, no había podido desencajar. Sí, cuando te subes a un barco te das cuenta de una cosa…que es muuuuuuy quejica!si no le duelen los pies , le duele la cabeza, ¡¡¡siempre hay algo que reparar!!!
El plotter ahora ni siquiera marcaba el tiempo a la llegada…¡qué ilusión!
Después de descartar todos los pasatiempos que la situación nos permitía; practicar con la guitarra, leer, charlar, comer, seguir charlando, dormir, pintar, comer otra vez,… aburrirse…, por fin comenzó a soplar una leve brisita que nos devolvió la energía y las ganas de seguir nuestro camino. Así que volvimos a ponernos en marcha…rumbo al calorcito!
El problema fue que, esa pequeña brisa, en un momento, empezó a crecer y crecer, más y más, hasta que así, casi sin habernos dado tiempo a despertarnos de la pachorra que llevábamos encima, se nos plantaron rachas de hasta 35 nudos de viento!!!( eso es un montón) Y lo más divertido de todo: de viento en contra!!!!
¡¡¡Yuhuuu!!! El plotter sigue sin marcarnos un tiempo a llegada porque supera las 99 horas y a 100 no llega….¡¡¡qué alegría, qué alboroto!!!
La navegación empieza a hacerse complicada, ya que además de aumentar el viento, las olas también empiezan a crecer.( No os imagináis lo que puede llegar a moverse esto). La navegación se hace más dura también por el hecho del cansancio acumulado. Siendo solo dos personas a bordo, las guardias no te permiten descansar más de dos horas seguidas ( en el mejor de los casos).
A todo esto, con tanta mala mar y tanto movimiento, mi cuerpo empieza a rebelarse y empiezo a sentir los síntomas de mi primer mareo de verdad a bordo. Todo aquel que se haya mareado en un barco creo que podrá entenderme y le sobraran detalles explícitos de lo que se vive a bordo cuando uno está mareado. Escuché a alguien explicarlo perfectamente en dos frases : “¡El problema cuando te mareas, no es que te quieras morir, no!, EL PROBLEMA ES QUE NO TE MUERES!!!” Pues mejor no lo podría definir yo. Por suerte para mí, Jose se hizo cargo de la situación y me convenció para que no intentara luchar más contra el mareo. Tenía que acostarme y esperar a que se pasara. Me sentía fatal dejándole ahí solo, mojándose una y otra vez con las olas que, de vez en cuando, invadían el barco. Pero , era más un estorbo que una ayuda, así que le hice caso y me metí en el camarote.
Tras casi un día entero de encierro, por fin recuperé un poco las fuerzas y salí a cubierta. Y allí estaba él , tal y como lo había dejado, a la rueda, llevando el barco y luchando contra las olas que poco a poco se habían ido haciendo más grandes. ¿Nunca habéis tenido la sensación de película de decir: “ Mi héroe”? jejeje…bueno , pues yo ahí sí que la tuve, y creo que el Moskito Valiente no podría tener a bordo mejor capitán que el que ya tiene.
Llevábamos ya dos días navegando con el viento de proa y gracias a la ayuda de nuestros navegantes en tierra; papá , Jose María y Walter, supimos que la previsión era que, por la tarde, el viento rolara y soplarían , por fin , los ansiados Alisios.
( Hago un paréntesis en la narración para agradecer de verdad vuestros mensajes y consejos sobre la méteo. Sin vuestra ayuda esto se hubiera hecho mucho más difícil, Gracias, Gracias, Gracias).
En fin , a pesar de que la previsiones eran buenas y el viento cambiaría, que el destino poco a poco se aproximaba y que lo peor , en principio, ya había pasado, yo, todavía un poco mareada y no aliviada con el hecho de que la dichosa maquinita se empeñaba en no bajar de las 60 horas, empecé a darle vueltas a la cabeza y a enfurruñarme un poco con la situación, como una chiquilla, de morros:
– Jolin, Jose!!! Es que no llegamos nunca!!!
– Paciencia Lur, pronto tendremos nuestra recompensa! Ya verás!
– Ya claro!! ¿Y cuándo será eso? Hace frio!!!tengo sueño!!!estoy mareada!!! Y además , este océano es un rollo!!!No hay nadaaa!!!!solo agua y más agua! Ni siquiera hay animalitos que vengan a visitarnos!! Jooooooo…
( aprovecho para decir que cuando me pongo así no sé cómo el pobre Jose me soporta, pobret meu! )
Silencio… y más silencio. Y es que no había mucho más que decir. La navegación no estaba siendo especialmente placentera, la verdad, y el pobre Jose, aunque intentaba animarme tengo que reconocer que poco se puede hacer cuando me pongo tonta..y, muy a mi pesar, tonta me puse un rato.
El caso es que( y algunos quizá no os lo acabéis de creer, pero así fue), casi como por arte de magia, en mitad de ese silencio incómodo, a mi ladito, por estribor, empezamos a ver aparecer, cómo en respuesta a mis quejas, un delfín saltando sobre las olas.
-¡¡¡Delfines!!!- grito yo tan emocionada que casi se me va el barco de varas al intentar señalarlo y seguir manejando la rueda.
– ¡¡¡ala!!! Y más por allí!!!
– ¡¡¡Y por allí vienen más!!! Y más a babor!!!
– Ostras!!!y mira allá a lo lejos!!!hay millones!!!!!Con que no venían animalitos a visitarnos, eh, Lur?
De verdad, que no soy capaz de describirlo con palabras. De repente, empezaron a aparecer delfines y mas delfines por todas partes. Allá donde miraras a tu alrededor sólo veías aletas surfeando las olas y juguetones delfines haciendo piruetas y saltos imposibles. No sé si habréis tenido la oportunidad de ver la película Océanos, la cual recomiendo desde aquí. Pues bien, hay una escena de la misma, que muy bien podría asemejarse a lo que Jose y yo vivimos a bordo aquel día. Sin duda todo un regalo de la naturaleza y toda una lección para una chiquilla renegona.
Los delfines nos acompañaron durante bastante tiempo, dándonos la oportunidad de impregnarnos de su energía, su alegría y su buen humor. Pudimos grabar un vídeo ya que queríamos compartir con vosotros esta experiencia. ( a ver si mi capacidad nula de informática me permite colgarlo para que lo veáis).
Con los ánimos más altos , pero todavía con muchas millas para llegar a nuestro destino, seguimos navegando con la certeza ( ya que así lo anunciaba la meteo) de que se avecinaba una tormenta. Los Alisios venían, sí, pero no suavecitos como por lo visto suele ser lo habitual sino cargaditos de velocidad y de lluvias. ¡No pasa nada! Haciendo honor a nuestro himno “ …y si viene negra tempestad, reír , cantar y bailar”. Cantar y bailar no sé , pero gracia si que nos hizo, porque de tener el cielo despejado, pasamos , en unos segundos a estar empapados de arriba a abajo como si nos hubiéramos metido en una piscina. Y en mitad de esa tormenta que duró lo justo para choparnos, roló el viento y se instaló un Norte que poco a poco dejaría entrar a los soñados Alisios.
Nos encontrábamos ya en el 5º día de navegación y aunque el viento ahora nos llevaba directos a Lanzarote, la intensidad del mismo nos hacía llevar las velas rizadas al máximo . (Y ahora me voy a poner técnica para que veáis todo lo que he aprendido) Navegábamos sólo con la mayor con dos rizos, ya que , hasta la trinqueta era demasiado trapo para el viento que soplaba. Aún así llegábamos a hacer picos de 15.4 kt. ( Ahora lo traduzco) Íbamos mu rápido!
Las olas eran gigantes y nos perseguían, pero era súper divertido porque el Moskito las iba surfeando una tras otra, cogiendo velocidad y haciéndote sentir la adrenalina en el cuerpo. A veces, cuando salías a cubierta y mirabas por la popa sólo veías una pantalla de agua azul…¡cómo en los dibujos animados! Era increíble!
Así continuamos , divirtiéndonos los dos en ver quién conseguía hacer el pico de velocidad más alto o en ver quien conseguía hacer reducir más las horas a la llegada!

Mi siguiente momento de crisis : 34-34-34-34-34!!! Treinta y cuatro horas a destino! Ése número llegó a ser odioso para mí, y es que se estuvo repitiendo durante horas y horas en la dichosa pantallita!!! Cuando te descuidabas, pam!34 horas! ¿ qué habíamos conseguido bajar a 24? Y al rato , pam! 34horas!! …dicen que algunos marineros acaban volviéndose locos …ahora entiendo porqué …a mí el 34 llegó a desquiciarme. Sobre todo cuando se produjo la situación de más estrés del viaje…
…9 horas a destino…Habíamos sacado el Génova ya que el viento ya había amainado y al ver que volvía a subir decidimos rizarlo un poco. La maniobra era sencilla, en principio, solo había que tirar del enrollador. Pues bien, aun no sabría explicar bien cómo sucedió, pero en un momento nos vimos con el Génova liado en la proa y los cabos de escota prácticamente libres dando unos latigazos enormes contra el casco y contra todo lo que se interpusiera en su camino. Olas de 4 y 5 metros y rachas de 30 nudos. Por suerte , el capi lo tenía todo controlado. Se fue hacia delante, me dejó a mí a la rueda con orden de aproarme lo máximo posible y enganchado a la línea de vida consiguió desatar entre saltos ( recuerdo lo de las olas de 4 y 5 m) la escota liada….¿ y qué me apareció a mí en la pantallita cuando ya todo pasó? PUES SI!!! 34 HORAS A DESTINO!!!!!ODIO ESE NÚMERO!!!LO ODIO!!!! :O)
Afortunadamente el incidente se solucionó sin más daños que unos pequeños rotos en la vela que podríamos solucionar sin problemas en Lanzarote.
Atardecía el 6º día y por fin: ¡¡¡TIERRA A LA VISTA!!!
La sensación de ver la silueta de lo que parece una montaña, allá a lo lejos después de 6 días de no ver nada en el horizonte…es simplemente mágica! Felicidad, alivio, emoción, orgullo, autorrealización … son sensaciones que te invaden …y te llenan.

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Cruzando el Estrecho

…y en La Línea nos quedamos a pasar la noche…juztito ,juztito in de midel of deztrit… y es que escuchar hablar a uno de Gibraltar debería ser atracción turística nacional. Es como si a un andalú de pura cepa le pones a hablar espanglis…”zi zi zi , te hablan azin, zin ezagerar un pelo! Y te mezclan frases azín como: pero niño! No me monteh el pollo aquí, in de midel of deztrit!”jajajaj . ¡Una risa , de verdad!

Al día siguiente, ya descansaditos nos dispusimos a cruzar el Estrecho. La primera prueba de nuestro viaje. Puf! La cantidad de mercantes que cruzan por ahí a todas horas es increíble. Es entonces, rodeado de esos gigantes, cuando te das cuenta de lo pequeñitos que somos nosotros. Y si a eso le sumas que el viento se concentra y encañona por el mismo sitio por donde tenemos que pasar , y que las corrientes y las olas van en aumento conforme vas cruzando estas pocas millas…buf! todo eso junto, hace que a bordo agradeciéramos infinitamente  el tener  un súper capitán que se puso a la rueda durante 6 horas seguidas luchando contra viento y marea, y nos llevó a tierra firme en un pis pas y sanos y salvos! tres hurras por el capi! HIP HIP!

Pasamos unos días en Barbate, con visita obligada a Tarifa, en mi opinión, un rincón con verdadero encanto… sus callecitas , sus rincones y plazas, sus casas con la puerta abierta de par en par dejando ver los típicos patios andaluces llenos de plantas, sus gentes…No sé, me resulta un lugar en el que se respira energía positiva, sencillez y felicidad…me encanta.

A los pocos días, y cuando la marea nos lo permitió, salimos de Barbate rumbo a Ayamonte, el último pueblo español que pisaríamos de la península y que hace frontera con Portugal. Aquí , también tendríamos que tener en cuenta las mareas, que ya empezaban a volvernos un poco locos y nos asaltaron las preguntas…¿pero de verdad el mar puede subir y bajar 2-3 metros en unas horas?¿ y cómo sabemos cuánto ha subido esta vez?¿ y de verdad que tiene algo que ver la luna llena? genial! con luna llena sube y baja más( justo la luna que nos ilumina hoy), bueno! , no pasa nada, hay una formula con la que puedes calcular cuánto sube y baja… pero..¿ cómo leches se calcula el dichoso  coeficiente en esta fórmula?, y…¿ si hay luna llena,  la fórmula es la misma?¿encallaremos si entramos con bajamar? ¿ qué es antes, el huevo o la gallina?

¡Buf! ¡¡¡Cuánta incertidumbre, por favor!!!!y qué estrés!…después de consultar libros de navegación, internet, llamar a amigos que controlaban sobre las mareas y discutirlo todo entre los tripulantes del Moskito, nos decidimos por no calentarnos más la cabeza y calcular las horas de navegación siempre para llegar a puerto con pleamar (marea alta). En fin, nos pusimos rumbo a destino y echando una vista al plotter nos dimos cuenta que la pantallita nos indicaba cuántos metros iba a subir y bajar la marea ese mismo día y teniendo , por supuestísimo, en cuenta todos los factores que nosotros divagábamos horas atrás ( luna llena, coeficiente,…). Estos ordenadores…¿ cómo harán para ser tan listos!Problema solucionado pues!

La llegada a Ayamonte, fue bastante inusual para nosotros. Además de por las mareas, por el hecho de que para llegar a puerto debíamos navegar unas pocas millas rio arriba. Sí, la frontera con Portugal la marca el rio Guadiana y por ahí navegaba feliz el Moskito. A un lado España , al otro Portugal y el capitán contentísimo porque se le iba  limpiar el motor con agua dulce!!(jeje! cada loco con su tema).

Ayamonte es un pueblito situado en una colina a los pies del Guadiana y que, con sus casitas blancas le da un toque andaluz muy bonito. Lo recorrimos durante varios días, una vez más, a la espera de las condiciones idóneas para, por fin, dar el salto a las Canarias. Tantos cambios y retrasos imprevistos hicieron que nuestro compi de aventura Andrés, tomara una decisión con respecto a su viaje. Con un solo año de excedencia para viajar por todos los lugares del mundo que él se había propuesto conocer, era necesario cruzar el charco lo antes  posible y , desgraciadamente , la expedición del Moskito Valiente no podía tener fechas exactas para llegar al otro lado del océano, porque aquí lo que manda es la meteorología y a ésa, no hay reloj que la apure. Nos despedimos de él  con una sensación muy rara, con la impresión de no haber podido disfrutar a tope de esta aventura, ya que las tormentas y las prisas han sido nuestras fieles compañeras. Aprovechamos desde aquí, para desearle lo mejor en su viaje, esperando que su estancia en El Moskito no haya sido muy dura con un capitán y una grumete a bordo un poco tiquismiquis a veces. Ojalá sea ése su ansiado viaje a Ítaca, con un camino largo donde aprender de todo y de todos, crecer a cada pasito y disfrutar de todas y cada una de las experiencias que viva en el trayecto ¡Mucha suerte Andrés, y recuerda! SIEMPRE UNA MANO AL BARCO!  ;O)

Y solitos nos quedamos…

Teníamos que centrarnos en recuperar fuerzas y ponerlo todo a punto para el salto a Canarias ( al calorcito!!!) y en ello estábamos cuando desde el barco, en el puerto, veo nadando al lado nuestro a unos “peazo” de peces enormes! Vaya tela! Qué pasada! Lo que no sabíamos era el drama que desatarían minutos después.

( reproduzco la escena)

–          ¡Ala Jose!¿¿¿Mira que peazo de peces hay ahí???

–          ¡Buah! ¡Son gigantes! …¡ a ése seguro que le doy con el arpón!

–          ¡Va, quita, no le tires, pobres peces!

(en un plis, ya lo tenemos listo y dispuesto, con su arpón a ras del agua y nervioso por disparar)

–          Sólo un tirito.

–          Jose! Si le das, lo matas y lo limpias tú, eh?

(Pam! Un disparo! Un acierto!)

¿Por qué leches tendrá tanta puntería este hombre? Me pregunto yo!

Bueno , el caso es que ahí estábamos los dos, con la  primera pesca  de nuestra vida y sin saber qué hacer ahora! El pescao se revolvía en el agua con el arpón clavado. Jose, en el pantalán aguantando el rifle de un lado a otro y arrepintiéndose de haberle dado, porque , el pobre, como yo, no es capaz de matar una mosca, sin por lo menos , que le sepa mal. Y yo ya a puntito de llorar ( que soy un poco llorona):

–          ¡Ahora lo matas tú! ¡Venga! ¡Sácalo del agua! ¡mátalo ya! Pobrecito! Que no sufra!!!¡¡pobreciiiitoooo!!( ahí ya llorando)…

Lo saca del agua…¡¡vaya por dios!!!Le ha dado al más grande! Voy dentro y saco una toalla para cubrirlo. En mi cabeza intento recordar todo lo que Víctor Poveda me enseñó de pescar antes de salir de Valencia: cubrirlo,  el ritual ( darle las gracias y pedirle perdón), golpe fuerte en la cabeza para matarlo rápido y que no sufra, ¡ cuidado con las espinas dorsales, que pinchan!…buf! cuántas cosas!… A todo esto, de repente me viene a la mente un cartel que había por todas partes en el puerto:  PROHIBIDO BAÑARSE/ PROHIBIDO PESCAR. Muy bien! Y cómo nuestro amarre no da al paseo y nos ve toooodoooo el mundo!!!! Estupendo! infringiendo la Ley a la vista de todos!

En fin, lo cubrimos con la toalla y parece que el pez se calma y se queda quieto..o se ha muerto ya! Yo que sé! Quizás sí! Ojalá que sí!  Lo destapamos para verlo bien y ala! Otra vez a revolverse!

–          ¡¡¡Jose, dale en la cabeza!!!

Pam! Le da!…aunque , ejem! Tengo que decir que el golpe,  como capón , vale, pero como golpe mortal…uis! no sé yo! Jaja! Si es que somos incapaces de matarlo!!¿qué vamos a hacer?

Jose:

–          ¡Hay que clavarle el machete en las agallas!

–          ¿ Y eso qué es?.- yo sé lo q es tener agallas, pero dónde están …nop!( y agallas no tenía yo muchas para matarlo la verdad)

–          ¡ Ahí , ahí! donde se abre!Y hacia el cerebro! Así se muere en seguida!

Lo intenta uno, lo intenta el otro!!!el pez intentando escaparse…No podemos !

–          pobre peeeeezzzz!!!esta sufriennndooo!!!

Cojo el puñal, apunto a las susodichas agallas y mirando hacia otro lado empiezo a clavárselo una y otra vez, con los ojos cerrados y ahí ya sí llorando como una Magdalena:

–          ¿le estoy dando Jose? ¿ le estoy dando?

Menuda escenita! A Jose ya casi le da la risa de verme ahí gritando y apuñalando al pobre pez ( bueno , cuando le daba a él y no al pantalán) e intentando calmarme porque al otro lado del paseo no paraba de pasar gente y la estábamos liando de lo lindo!

Paro. El pez ya no se mueve, o eso parece. Lo tapo…Parece que ya ha dejado de sufrir…Por fin!…Nos quedamos los dos callados, mirándolo ( bueno , yo aún moqueando un poco por la plorera)…y va!  Y el tío empieza a revolverse de nuevo!! Pero, Jose, ¿tú que has pescao? Un pez con superpoderes, o qué? Inmortal? Que el “jodío“ ya podía morirse de una vez y dejarnos tranquilos un rato, no? que menudo disgusto nos está dando! Uf! Sigo con mis lloros! Intentamos cortarle la cabeza! No lo conseguimos! A la desesperada llamo a Víctor a decirle – ¿cómo lo mato Vic?????¿cómo lo matooooo?. – No me lo coge.Mientras Jose llamando  a Ñito, para pedir consejo de un experto. Llamo a mi madre ( que ya ves tú para qué? Ni que mi madre pudiera matar pescaos telepáticamente),el caso, la llamo. La pobre se pega un susto al oírme con esa voz y me echa una bronca , con toda la razón del mundo, porque ella, que la pillo trabajando  en el Hospital, si que está con pacientes muy enfermos que pueden morirse. Y yo llorando por un pescao! qué tonta! Bueno , tiene razón. Me decido a acabar con el sufrimiento del pobre animal y cuando lo destapo para cortarle la cabeza de una vez por todas …fiiiiuuuu!!!menosmal , él solito ya se ha muerto…pero ahora ya de verdad! Qué alivio!

Ale! ahora a limpiarlo y trocearlo para meterlo pronto al congelador porque a cocinarlo no nos da tiempo que nos espera una larga travesía de 4-5 días por el Atlántico. Eso sí , la próxima vez que el capitán vaya a jugar a probar su puntería , espero que se lo piense dos veces. Aunque también espero que poco a poco consigamos superar este trauma y comer pescadito fresco a menudo, que eso es un regalazo del Mar que no podemos despreciar. Menudo par de principiantes! Además , lo que hemos pescado creemos que es una Llisa, que, para colmo, no se suelen comer. Mira! Con lo que nos ha costado de pescar , yo me lo como con patatas! O con guisantes si hace falta! ( bueno , con guisantes , no sé)

Más tarde, hablando con el Serru ( uno de los nuevos tripulantes canarios, que es aficionado a la pesca) nos enteramos de que lo que habíamos pescado era una Lubina, muy apreciada por su carne y muy difícil de pescar…¡Y más con arpón! Cuando el tío vio las fotos en el facebook, pensó que éramos unos máquinas de la pesca y que él no se iba a traer sus artilugios porque nosotros seguramente controlaríamos un montón!jajajajaja! pobret meu! Menos mal que al conocernos en persona se dio cuenta de lo patatillas que somos en realidad.

Finalmente, con el pescao en el congelador y la energía recargada nos dispusimos a superar la segunda prueba importante. La travesía hasta las Canarias. Concretamente hasta Lanzarote, donde nos esperarían por fin, Aitor, el Serru y el calorcito.

Pronto os seguimos contando. Un abrazo a todos! Cuidaos mucho y a ver ese concurso de chistes!!!Nur, a qué esperas????

¿Sabéis como le llaman los pijos al Mar?

– Osea, no?

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hello world

…hello world…Ésta es la 1ª vez que creo un blog de estos. Yo, con el tema ordenadores y maquinitas , no es que me lleve muy bien  y, la verdad, no tenía muy claro cómo empezar un blog así.

Por azar, o quién sabe por qué, el ordenador mismo me titula la primera entrada del Blog como ” hello world”… Qué acertado , verdad? Hola Mundo… Hola a ése mundo que nos disponemos a descubrir, hola a las experiencias que nos deparará éste maravilloso viaje , y sobre todo, Hola a todos vosotros, que desde tierra firme nos acompañaréis en nuestros pasos.

Éste será el blog del Moskito Valiente, en el que intentaremos narraros cómo nos va todo y cuántas cosas nuevas estamos aprendiendo…pero también nos gustaría que fuera un blog de todos vosotros, una manera de mantenernos unidos. Así que, Familia, Amigos…no dudéis en participar, en escribir y contarnos cositas también a través de aquí…estaremos encantados de sentiros cerca de nosotros.

Y sin más preámbulo os doy la bienvenida a ésta aventura, de la que todos y cada uno de vosotros formáis parte, porque por muy lejos que nos encontremos un cachito de vosotros siempre navegará en el Moskito Valiente.

…a donde nos lleve el viento…

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Primera etapa: rumbo al Estrecho

Tres semanas han pasado ya desde que soltamos amarras y nos despedimos de todos vosotros. Tres semanas de sensaciones intensas, de nuevas experiencias, de momentos inolvidables, de mucho aprendizaje, de convivencia, de alegrías y de tristeza (tristealegrías), de muchas risas y de alguna lagrimita… en fin, tres semanas de innumerables sentimientos que no sería capaz de describir en unas cuantas frases.

Ojalá hubiéramos podido contaros día a día cada uno de esos momentos, pero por falta de tiempo o conexión a internet no ha sido posible.

Ante todo, hoy, que por fin tenemos un poquito de tiempo, nos gustaría agradecer a todos los que nos estáis apoyando desde casa  y nos seguís en el blog, vuestra compañía a pesar de la distancia. Sobretodo, gracias familia por entendernos y apoyarnos. Sabemos que para vosotros está siendo más difícil que para nadie.( jajaja! gracias Tío Javi por tu blog personal, el cual os invito a visitar tiojavi.wordpress.com;también gracias por hacernos echar de menos las emociones de los “hombres de tierra” y por tu concurso de chistes…del cual eres el ganador indiscutible x el momento …¡hasta que se meta mi hermana, claro!)

Desde que salimos de Valencia este viaje se está convirtiendo en un sueño hecho realidad. Un sueño, por todas las cosas magníficas que estamos viviendo , pero también realidad porque como en cualquier vida real existen momentos más difíciles.

Soltamos amarras el 24 de Octubre y la despedida no pudo ser mejor. Nuestra gente reunida deseándonos buenos vientos. Família y amigos…e incluso la tele, diciéndonos adiós desde un pantalán al que si hubiéramos añadido dos o tres personas más, seguro se hubiera ido directo al agua ( vosotros no os disteis cuenta, pero estuvisteis a punto de sufrir un naufragio en toda regla ) … de hecho , cuando nos íbamos parecía que os decíamos adiós, pero no!jajaja!!! os hacíamos gestos para que os echarais hacia atrás para  no hundiros!!!. Compartimos también las primeras millas con otros veleros amigos, lo cual también nos llenó de emoción, permitiendo, además que nuestros familiares nos acompañaran en este principio de una nueva etapa de nuestras vidas. Y por si fuera poco, como último colofón de una despedida perfecta, justo cuando el último de nuestros acompañantes con velas dio media vuelta rumbo a la paellita ( que ya estaría helá!), unos amigos muy especiales vinieron a darnos la bienvenida a su mundo!!! una família de delfines!!!prácticamente en la bocana del puerto de Valencia!¿puede haber un mejor augurio?

Con los ánimos alzados pusimos rumbo a Dénia, donde pasamos la noche y descansamos para la travesía más larga del día siguiente: Cartagena.

El viaje hacia Cartagena podríamos calificarlo como  una travesía de entrenamiento…vientos portantes de 30 nudos y grandes olas en las que el Moskito disfrutó surfeando. Se diría que tenía prisa por llegar a la tierra del Capitán , porque registramos picos de 15 nudos de velocidad…el Moskito volaba!

Tras mucho frío( MUCHO MUCHO FRIIIIIOOOOOO!!!!), mucho viento, mucha ola, mucho sueño y muchas horas arribamos a Cartagena. La tierra que vio nacer a nuestro Capitán, dónde su familia nos esperaba con los brazos abiertos y la paellica de la abuelica que no podía faltar. Allí recogimos al cuarto tripulante: “El Tito”, tan grande por fuera como por dentro!..un poco tramposo en el party, jejej…pero entrañable y divertido como el que más,  que nos acompañó en la siguiente etapa y llenó de alegría a toda la tripu…sobretodo a su sobrino preferido.

La navegación desde Cartagena  a Almería ( nuestro siguiente destino) fue la navegación más mágica que por el momento hemos tenido, al menos así lo viví yo. Parecía que el Mediterráneo se esforzaba por mostrarnos toda su belleza en un sólo día. Creo que fue una forma de decirnos , que por muchos mares u océanos que naveguemos y por muchas cosas bonitas que veamos…Es él el que nos vio crecer, es él el que nos ha hecho amantes del Mar, es él el que llevamos dentro…como dice Serrat “que le voy a hacer si yo, nací en el Mediterráneo”… Nos brindó la compañía de familias y familias de delfines que se divertían dando saltos en nuestra proa, provocando en nosotros una sensación de libertad inexplicable. Nos regaló un atardecer perfecto, del que no podías apartar la mirada ni un segundo. Nos hizo contemplar de cerca CAlderones, un tipo de ballena que cruza el Mediterráneo. Nos dedicó una noche repleta de estrellas, comparable al más bello espectáculo jamás creado. Nos dio la oportunidad de ver el mar iluminado en plena noche. Sí, un mar lleno de plancton que al paso del Moskito relucía como estrellas fugaces bajo el mar. Y por si esto fuera poco, nos deleitó con la aparición de nuestros amigos los delfines en plena noche, que nadando entre el plancton dejaban su estela en el mar, como iluminado por una especie de manto fluorescente….Sinceramente, nunca creí que nuestro mar escondiera tesoros tan hermosos… A mí me cautivó. Y sin duda alguna consiguió que le prometiera que pronto volveré a disfrutar con él.

Llegamos a Almería y por causas de meteorología y borrascas al acecho decidimos quedarnos unos dias  en tierra a disfrutar de la gastronomía local… ¡¡¡¡ME ENCANTA ANDALUCÍA!!!!  ¡¡¡¡ QUÉ INVENTO LAS TAPAS!!!

Por suerte para nuestra economía y para nuestra línea, amainó el temporal y partimos de Almería para acercarnos al primer reto real: cruzar el Estrecho.

Decidimos acercarnos lo máximo posible al Estrecho y dormir tranquilamente en puerto para estar descansados a la hora de pasar esas pocas millas en las que se acumula tanto viento, corriente y mercantes en un espacio tan reducido. Atracamos en la Linea de la Concepción, justo al lado de Gibraltar y cuando estábamos acercándonos a puerto, ya cansados por la noche sin dormir, vemos sorprendidos cómo, desde la bahía del puerto, salen dos lanchas motoras gigantes completamente hacia nosotros a toda velocidad.  Empezamos a reflexionar y lo único que se nos ocurre es que se trata de la Guardia Civil (viva er cuerpo!!) que viene a complicarnos la existencia. Hay un velero delante nuestro , y lógicamente pensamos que una lancha se dirige hacia ellos y la otra hacia nosotros para pedirnos los papeles… <a todo esto , en el barco ya estamos unificando coartadas, nervios y mas nervios …porque la velocidad no la disminuían y seguían a toda leche a rumbo de colisión hacia nosotros. Pasan de largo al  primer velero…-“megaguen la mar! vienen los dos a por nosotros” pensamos. Conforme se acercan vemos, efectivamente, que una de las embarcaciones es la de nuestra queridísima Guardia Civil, pero la otra no! La otra daba más miedo aún! Un barco de guerra, con dos “peazo” de cañones  en la popa y unos dientes de tiburón pintados en la proa… Y CARA A NOSOTROS!!!! …a bordo un silencio sepulcral… esperando lo inevitable! y ya, en el último momento, cuando ya casi estábamos en la cubierta entregándonos con las manos dispuestas a dejarnos esposar…PAM! el barco de guerra cambia de rumbo y se va cara al de la Guardia Civil! jajaja…alivio para nosotros , pero los de verde creo que no se sentían igual!!!jajaj. Se trataba, ni más ni menos , de la policía de Gibraltar expulsando de su aguas a los intrusos…-“hombre por Dios!!lo de los dientes y los cañones era necesario???”

Y, así así , poco a poco, llegamos al borde del Mediterráneo , dispuestos a cruzar , con mucha energía y mucha alegría…

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familia

gracias x vuestro apoyo

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amigos

el equipaje perfecto para nuestro viaje

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